lunes, 12 de marzo de 2018

Moscas









Ah,
¡Cuán necesario es el exilio!
cuando todas las voces de los otros son como ruido de mosca en la mañana
y vuelan entre tópicos de mierda
y danzan sobre lo más bajo de las superficialidades. 

No quiero más volver a donde habito
Mis alas son montaña 
y no pueden reposar en cosas diminutas mis piernas son tan grandes que no me sostienen una frágil rama, 
¡nunca tuve patas!
Tampoco como carroña.

Veo con frecuencia en mi reflejo breve
que picoteo aguas insipidas 
 e ignoro el néctar de las flores 
pretendo apagar mi fuego 
volar volar
sin escuchar risas estúpidas 
estúpidas
 estúpidas 
estúpidas 

A veces, 
pido a las hechiceras truequear mis alas
por un puesto en la nasa
un traje de astronauta 
y un maldito cohete espacial.








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